Desde el principio de la vida, el oído no sólo se ha empleado con fines auditivos sino también para regular el movimiento.
El sistema vestibular se encuentra en el oído interno. Es un sistema integrador que recoge la información que percibimos del medio ambiente y la transforma en reacciones de postura y equilibrio. Esto es esencial para moverse en todas las direcciones de manera coordinada y precisa.
Desde bebés el sistema vestibular es estimulado con las actividades diarias: las experiencias de movimiento lo hacen posible: cambiar al bebé, mecerlo, trasladarlo de un sitio a otro son un ejemplo. Ahora, ¿Cómo se relaciona el baile con este sistema?
Cuando tenemos a nuestro bebé en un canguro y bailamos, lo sometemos a un estímulo vestibular, contribuyendo con el desarrollo del movimiento, la lateralidad y la verticalidad, logrando niños mejor organizados sensorialmente y disminuyendo a aparición de dificultades del habla, postura y coordinación motora.
Toma la oportunidad para estimular y compartir con tu bebé: MyB con Swing, mucho más que baile!

